Suscríbete

La Visitante

 No soy astrónomo ni noctámbulo, sino un insomne predestinado. Anoche, contemplando a la luna amenazada de cosmonautas, vi cómo una figura —conocida por referencias— hendió el cielo montada en veloz escoba.

Giró muchas veces para descender en espiral concéntrica hasta mi terraza-observatorio…

Me dijo que se sentía sola y calumniada; buscaba amistad, comunicación y solidaridad . . .” Yo fui una hermosa hada..’  —siguió contando.