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El Hombre y Su Sombra

La "Carta del tiempo" número 116 correspondiente al año de 1962, aparte de indicar que la humedad relativa a la fecha era de noventa por ciento, y la presión atmosférica de 1011.0 milibaras —y otras cosas de igual, como la temperatura, el crepúsculo civil, etc.—, decía esto como algo de no mayor importancia:

"Finalmente, hay que mencionar que los días 16 y 17 de agosto, a las 12:04 horas pasado meridiano, el sol, por segunda vez en este año, se encuentra en el cenit y proyecta su sombra."

Fue un grave problema para Williams: Al salir de casa, pisó la calle pero no vio su sombra. Dedujo por eso que había muerto, y se echó a dormir.

Williams fue enterrado; mas su sombra, que conocía el fenómeno, pasa las horas del día sentada a la puerta del Servicio Meteorológico, clamando por su cuerpo, y es gran molestia para los empleados.

Leído en el Libro de la Imaginación de Edmundo Valadés, original de Álvaro Menén Desleal.